Asistente de apoyo con IA · Responde al momento · 24/7

Alguien que amas se derrumba. Tienes que decir algo. ANIA te dice qué.

Te da las palabras para ese momento, el siguiente paso y qué es mejor callar. También te prepara antes de que pase. No necesitas ser psicólogo.

Para ti, para alguien que quieres, o para algo que todavía no ha pasado.
Antes, durante y después.

Un duelo Un diagnóstico Un sismo Un despido Alguien que se apaga Tú, agotado

Pruébala ahora — toca una situación

ANIAEn línea · siempre
Se murió el papá de mi mejor amigo y no sé qué decirle.
Vas a llegar y él no va a esperar un discurso.
Empieza por aquí: · "No sé qué decir. Pero aquí estoy." · "No tienes que hablar si no quieres."
¿Y si se pone a llorar?
Entonces ya no hace falta hablar. Quédate. Eso es lo que sostiene.

Puedes probar varias, o escribirle lo tuyo. Es una muestra con respuestas preparadas; la ANIA real conversa contigo y se adapta.

¿Qué responderías aquí?

"Mi papá murió esta mañana."
"Me dijeron que es cáncer."
"Ya no puedo más."
"Volvió a temblar y los niños no paran de llorar."

Lo lees. Empiezas a escribir. Lo borras. Escribes otra vez. Lo borras.

Y al final mandas "aquí estoy para lo que necesites", sabiendo que no era eso.

No es que no te importe. Es que nadie te enseñó.
Hombre adulto mirando su teléfono de noche, en casa
Casi siempre pasa de noche.Y casi siempre te agarra sin saber qué escribir.

¿Y cómo sé si esto ya es una crisis?

Casi nadie lo sabe. Por eso se espera de más, o se reacciona de menos.

De golpeUna muerte, un diagnóstico, un sismo, un accidente, un despido. El suelo desaparece en un segundo.
AcumuladaLleva meses arrastrándose y hoy reventó. Nadie vio venir el día exacto.
De otroAlguien cerca cambió y no sabes por qué. Ni si preguntar.
Tuya, calladaPor fuera funcionas. Por dentro llevas semanas sin estar.

Tres señales de que ya no es "un mal día"

01No bajaPasan los días y sigue igual, o peor.
02Se metió en el cuerpoNo duerme, no come, no puede parar.
03Cambió la conductaSe aísla, se apaga, o se acelera de más.

Y cuando se lo cuentas, ANIA te ubica en un nivel:

VERDE · AcompañarEstá mal, pero funciona. Toca escuchar, no arreglar.
AMARILLO · EstabilizarEl cuerpo se disparó y no puede pensar. Primero el cuerpo.
ROJO · Buscar ayuda yaHay riesgo. Esto no se acompaña solo: se deriva.
No tienes que saber si es una crisis. Cuéntaselo y ella te lo dice.

Mira cómo responde.

Antes, durante y después. Toca una situación y mira qué responde.

Se murió el papá de mi mejor amigo. En dos horas voy a la casa y no sé qué decirle.
Vas a llegar y él no va a esperar un discurso. Primero, lo que no: evita "está en un mejor lugar" y "todo pasa por algo". En duelo reciente eso duele más de lo que consuela. Tres frases que sí sostienen: · "No sé qué decir. Pero aquí estoy." · "No tienes que hablar si no quieres." · "Dime qué necesitas ahora, aunque sea una bobada." Y algo concreto: llévale comida sin preguntar. En las primeras 48 horas nadie cocina.
Quiero preparar a mi familia por si vuelve a temblar. No sé por dónde empezar.
Empecemos por lo que casi nadie prepara: el acuerdo, no la mochila. Esta semana, tres cosas concretas: · Un punto de encuentro fuera de la casa. Que lo sepan los niños. · Un contacto de otra ciudad al que todos llaman. Las líneas locales se saturan primero. · Cinco minutos ensayando qué se hace, sin dramatizar. Ensayado no asusta: tranquiliza. Y la parte que se olvida: decide hoy quién calma a quién. En el momento nadie improvisa bien. ¿Armamos la lista de la mochila, o seguimos con la parte de los niños?
Ya pasó el sismo, estamos bien, pero mi hija no quiere dormir sola y yo tampoco duermo.
Que no duerma no es un retroceso. Es su cuerpo todavía en alerta, y es normal las primeras semanas. Con ella, esta noche: · No le prometas que no va a volver a temblar. No lo sabes y ella lo nota. · Dile lo que sí es cierto: "si vuelve, yo sé qué hacer y voy a estar contigo". · Deja una luz y un plan simple. La certeza calma más que el consuelo. Y contigo, que nadie te ha preguntado: llevas días sosteniendo. ¿Has podido dormir algo?
Un compañero de la oficina está muy mal y no sé si meterme o dejarlo tranquilo.
Meterse mal es peor que no meterse. Pero no meterse también pesa. Hay una forma intermedia: no lo confrontes de frente. Ponte a su lado, no enfrente. Al cerebro asustado la posición frontal le parece amenaza. Y una sola frase, sin preguntas: · "Te he visto cargado estos días. No tienes que contarme nada. Solo que sepas que lo vi." Eso abre puerta sin empujarla.

Ejemplos de interacción. No son testimonios.

¿Te sirve esto? Mira qué incluye →

No hay que aprender a usarla.

01CuéntaleEscribes lo que está pasando, con tus palabras. Sin buscar el capítulo correcto.
02ANIA entiendeLee el contexto y pregunta solo lo que necesita saber.
03Te da algo concretoPalabras, pasos, qué evitar. No teoría.
04Tú actúasLa decisión siempre es tuya.
No responde por ti. Te deja sabiendo qué hacer.

Esto es lo que vas a poder hacer.

Hablar en un funeral sin empeorarlo.
Lo que hay detrás
50 guiones exactos, organizados por tipo de situación.
Ver las señales antes de que sea tarde.
Lo que hay detrás
Un radar de señales que casi nadie mira.
Sostener a otros sin romperte tú.
Lo que hay detrás
Protocolo para el que acompaña.
Saber en qué nivel estás y qué toca ahora.
Lo que hay detrás
Tres niveles: acompañar, estabilizar, buscar ayuda.
Bajar revoluciones sin apagar el día.
Lo que hay detrás
Un reset de 15 minutos para la saturación.
Preparar a tu familia antes de necesitarlo.
Lo que hay detrás
Plan de emergencia práctico, mental y emocional.

No solo para cuando ya pasó.

Prepararse no es solo guardar agua y una linterna. Es saber qué hacer con el miedo: el tuyo y el de los tuyos.

Familia adulta preparando un plan en la mesa de su casa
ANTESPrepárate

Antes de que pase, y para lo que no avisa.

  • Plan de casa, punto de encuentro y contacto fuera de la ciudad
  • Qué guardar y qué revisar, sin listas interminables
  • Cómo hablarlo con niños y mayores sin asustarlos
  • Preparación mental y emocional, no solo la mochila
  • Ensayar una conversación difícil antes de tenerla
Hombre adulto consultando su teléfono durante la jornada
DURANTEAcompaña y actúa

Cuando está pasando y no hay tiempo de leer nada.

  • El siguiente paso, no un manual
  • Qué decir y qué callar, con las palabras exactas
  • Cómo sostener a quien está en pánico
  • Cuándo dejar de acompañar y buscar ayuda profesional
Mujer adulta en casa, tranquila, al final del día
DESPUÉSRecupérate

Los días siguientes, que son los que nadie cuenta.

  • Ordenar lo que pasó y lo que te quedó encima
  • Niños que no duermen, adultos que no paran
  • Reconocer qué es normal y qué ya necesita un profesional
  • Cuidar también a quien estuvo ayudando
Una mano sostiene una esfera luminosa con un ancla dentro

De dónde viene ANIA.

El conocimiento ya existía: años de trabajo sobre cómo acompañar a alguien en el peor día de su vida. Estaba en libros. Había que leerlos, y había que haberlos leído antes.

El 10 de agosto de 2026 tembló en Cali. Y lo que quedó claro esos días no fue que faltara una linterna. Fue que casi nadie sabía qué decir, ni cómo sostener a los suyos, ni cómo sostenerse a sí mismo.

No fue mala suerte. Esta parte del mundo está sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se encuentran las placas de Nazca, Sudamericana y del Caribe. Eso no va a cambiar. Va a volver a temblar, aquí o cerca.

Pero una crisis no siempre es un sismo. También es el diagnóstico de un martes cualquiera, la llamada a las tres de la mañana, el despido, el amigo que se apaga sin avisar. Casi nadie está preparado para ninguna de las dos.

Estar preparado no es una sola cosa

FísicoEl plan de la casa, el punto de encuentro, qué hacer en los primeros minutos.
MentalSaber decidir cuando la cabeza va a mil y no puedes pensar.
EmocionalSostener el miedo — el tuyo y el de los tuyos — sin romperte.
EspiritualEl sentido, la calma y aquello a lo que te agarras cuando todo se mueve.

Para ti, para tu familia, y también para el vecino y el amigo que te van a buscar a ti.

Por eso ANIA no es un libro más. Es ese conocimiento convertido en algo que puedes preguntar a las tres de la mañana, con una mano, mientras pasa.

Y por eso se llama así.

ANIA es un ancla. No la que te salva: la que te sostiene. Un ancla no impide que el mar se mueva — impide que te arrastre.

El nombre viene de casa. Se lo pusimos por Ana, y por los que están detrás de cada decisión que uno toma cuando algo pasa.

Nadie llega preparado del todo. Pero nadie debería llegar en cero.

¿Y quién cuida al que ayuda?

Cuando alguien se derrumba, todos preguntan por esa persona. A ti nadie te pregunta.

Pero tú también aguantaste. También te quedaste sin dormir. También cargaste con lo que oíste y no se lo contaste a nadie.

ANIA también es para ese momento.

AYUDAR NO SIGNIFICA ABANDONARTE.
Mujer adulta descansando en casa después de acompañar a otra persona

Lo que cambia.

Hoy

  • Lees el mensaje y no sabes qué escribir.
  • Mandas "cualquier cosa que necesites" sabiendo que no era eso.
  • Buscas a las 3 de la mañana y encuentras 40 artículos iguales.
  • Te enteras tarde de que alguien estaba mal.
  • Ayudas, y terminas vacío.

Con ANIA

  • Sabes qué decir. Y qué es mejor callar.
  • Reconoces en qué nivel está la cosa.
  • Tienes un siguiente paso, no cuarenta opciones.
  • Ves las señales antes de que sea tarde.
  • Sostienes sin romperte tú.
¿Y por qué no una IA gratis?

Puedes. Y te va a dar una respuesta correcta. Genérica, pero correcta.

ANIA no improvisa: responde desde un método de primeros auxilios psicológicos, con guiones probados por tipo de situación, y con algo que una IA general no tiene — saber cuándo dejar de acompañarte y decirte que busques a un profesional.

La diferencia no es la tecnología. Es lo que tiene detrás.

Ten a ANIA antes de necesitarla.

Acceso completo a ANIA · $5.99 USD al mes · 2 días gratis · cancelas cuando quieras

Esto es lo que recibes

Acceso completo desde el primer minuto
Conversación ilimitada, 24/7
Palabras, pasos y protocolos concretos
Antes, durante y después
Para ti o para ayudar a alguien
Celular, tablet, portátil o computador
Texto, imágenes y documentos, de uno en uno
En tu idioma, aunque no sea español
Su base de conocimiento sigue creciendo
$5.99 USD

al mes · suscripción · se renueva sola · cancelas cuando quieras

2 días gratis para probarla Garantía de 7 días
EMPEZAR MIS 2 DÍAS GRATIS

Pago seguro por Hotmart · Tarjeta o PayPal · Cancelas cuando quieras
Hotmart lo cobra en tu moneda local al finalizar la compra.

Qué pasa cuando pagas 1 · Hotmart te confirma la compra por correo en el momento. 2 · Entras a tu cuenta y ANIA ya está ahí. No hay descarga ni instalación. 3 · Le escribes. Eso es todo.

Lo que ANIA no es.

ANIA no diagnostica. No receta. No sustituye a un psicólogo, a un médico ni a un servicio de emergencia.

Si hay peligro inmediato o riesgo para la vida, ANIA te lo va a decir con esas palabras y te va a orientar hacia la ayuda de tu país. Es lo primero que hace, no lo último.

En una emergencia física —fuego, heridos, riesgo de derrumbe— primero se llama a emergencias. ANIA empieza a servir cuando el peligro pasa y quedan las personas: el miedo, los niños que no duermen, el que sostuvo a todos y ya no puede.

Y sobre lo que le cuentas: no necesitas dar nombres ni datos personales. Puedes contar la situación en general y con eso basta para que te oriente. Tu conversación queda en tu cuenta y la retomas cuando quieras.

Preferimos decirte esto ahora que prometerte de más.

Preguntas frecuentes

¿Es pago único o suscripción?

Suscripción: $5.99 USD al mes. Se renueva sola cada mes y la cancelas cuando quieras desde tu cuenta de Hotmart.

¿Cómo funcionan los 2 días gratis?

Entras por el checkout de Hotmart, registras tu medio de pago y activas el acceso. Tienes 2 días con ANIA completa. El primer cobro se hace al terminar esos 2 días. Si cancelas antes, no se cobra nada.

¿Qué pasa si cancelo?

Dejas de pagar y no se vuelve a cobrar. Mantienes el acceso hasta que termina el mes que ya pagaste; después ANIA deja de estar disponible en tu cuenta.

¿Y la garantía? ¿Cómo la pido?

7 días. Se solicita desde tu cuenta de Hotmart, en la compra correspondiente, o escribiendo al soporte de Hotmart. No tienes que dar explicaciones.

¿Recibo algo nuevo cada mes?

La base de conocimiento de ANIA sigue creciendo: se le suma material nuevo mientras tu suscripción esté activa, y eso mejora sus respuestas sin que tengas que hacer nada. No te prometemos un contenido nuevo con fecha fija cada mes, porque preferimos no prometer lo que no podamos cumplir siempre.

¿Por qué es mensual y no un pago único?

Porque no compras un archivo: compras disponibilidad. Un momento difícil no avisa — puede ser esta noche o dentro de ocho meses. Pagas por tenerla el día que pase. Si un mes no la necesitas, cancelas en dos clics. Y si vuelve a hacer falta, vuelves.

¿Qué recibo exactamente al pagar?

Acceso completo a ANIA desde el primer minuto, sin contenido bloqueado ni entregas por goteo. Todo lo que hace, lo hace desde el día uno.

¿Sirve si estoy en una emergencia ahora mismo?

Para lo emocional y para el siguiente paso, sí: qué decir, cómo sostener a alguien en pánico, cómo ubicarte cuando no puedes pensar. Para lo físico, no. Si hay fuego, heridos, riesgo de derrumbe o peligro para la vida, lo primero es llamar a los servicios de emergencia de tu país — y ANIA te lo va a decir con esas mismas palabras. Cuando el peligro físico pasa y quedan las personas, ahí es donde sirve.

¿Desde qué dispositivos funciona?

Celular, tablet, portátil o computador. Solo necesitas tu cuenta de Hotmart y conexión.

¿Puedo mandarle fotos o documentos?

Sí. Puedes escribirle, enviarle una imagen o un documento para que lo analice, de uno en uno (no por lotes), tanto desde el navegador como desde el celular.

¿Tengo que contarle cosas privadas?

No hace falta. No necesitas dar nombres ni datos personales: puedes describir la situación de forma general y con eso basta. El tratamiento de datos se rige por las políticas de la plataforma Hotmart, donde vive ANIA.

¿Sirve si todavía no me ha pasado nada?

Sí, y es la mitad del producto. Prepararte antes, armar el plan de tu casa, saber qué decirles a los niños y ensayar una conversación difícil antes de tenerla.

¿Tengo que saber qué preguntarle?

No. Empiezas contando qué está pasando con tus palabras. Si necesita contexto, ella lo pide.

¿Tengo que leer libros?

No. Ese conocimiento ya está adentro. Tú preguntas.

¿Sustituye a un psicólogo?

No, y te lo va a decir ella misma cuando corresponda.

¿En qué idiomas responde?

Detecta tu idioma y responde en el mismo.

El día que pase, no vas a tener tiempo de prepararte.

Ten el punto de apoyo antes de necesitarlo.

EMPEZAR MIS 2 DÍAS GRATIS
$5.99 USD al mes2 días gratis · garantía 7 días EMPEZAR MIS 2 DÍAS GRATIS